lunes, 23 de agosto de 2010

ensalada

cuando llego a la casa siento más pena de la normal. en la micro y otros lugares típicos de mis recorridos, suelo pensar en otras cosas, hago listas de pendientes en mi mente y miro a la gente bonita en la calle. a veces también reflexiono sobre la mala suerte que he tenido toda la vida, porque jamás me he encontrado plata botada en alguna esquina. paso por lugares y me acuerdo de las veces anteriores en que he estado ahí; de repente, cuando estoy en eso, aparecen en mi cabeza personas que hace rato se niegan a abandonarla, me pregunto cómo es posible que eso pase a estas alturas de la vida, y luego me convenzo de que no es tan terrible y que no soy la única mina enrollada que pisa el planeta. y así entre tonteras y no-tonteras, se me pasa el día.

hasta que llego a mi casa y me encuentro con un collage de diversos estados de ánimo, pintado por todas las personas que pasan por aquí a diario; todos estamos extraños y lo demostramos de diferentes formas: unos lloran, otros se callan, algunos se enojan y los demás se especializan en la ironía. a veces prefiero quedarme afuera de ese cuadro por un rato y evitar contagiarme. todos tenemos buenas intenciones, pero estamos tan llenos de ellas como de cansancio y otros sentimientos que se han alterado en este tiempo.

estoy agotada
quiero un poquito de normalidad


4 comentarios:

Unknown dijo...

(})

●₪[Diego]₪● dijo...

intenta de tomártelo con andina.
un abrazo fuerte, javi.

ale prendes dijo...

me gusta mucho cómo escribes . . y entiendo lo que dices . . paciencia . . si uno quiere sentirse mejor puede empezar por des-dramatizar . .

yellow submarine. dijo...

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